La Violeta Ciudadana de los hermanos Ibarra

Por Carolina Vergara @carojournalist


Los hermanos Gopal y Visnu Ibarra Roa, son los directores del musical “La Carta” que se está presentando en el Centro Cultural Gabriela Mistral hasta el 12 de mayo.

El montaje es inspirado en la canción que escribió Violeta Parra, “La carta”, que fue el punto de partida para un gran despliegue escénico de un coro ciudadano junto a destacados artistas invitados como Gepe, Denise Rosenthal, Ana Tijoux y Max Vivar de Villa Cariño.


La canción en la cual está basada la obra habla del 19 de noviembre de 1962, en el marco de una protesta nacional convocada por la CUT, los entonces habitantes de la población José María Caro se manifestaron cortando una línea de tren. La represión fue inmediata y hubo seis muertos y varias decenas de heridos que sucumbieron ante los fusiles de los militares. Uno de los arrestados en la manifestación fue Roberto Parra, hermano de Violeta.

Tuvimos la oportunidad de ver dos de las funciones de “La carta”, la primera con Gepe y la segunda con Denise Rosenthal y quisimos conversar, saber más sobre el proceso creativo, el desafío y el impacto de llevar a escena la lucha política de los años sesenta y la reivindicación de derechos sociales con cantantes, bailarines y músicos.


Böldness se juntó en el GAM con los hermanos Gopal y Visnu Ibarra. En una conversación, antes de la función, pudimos saber un poco más del proceso creativo de este gran montaje.




¿Cómo es el trabajo con los coros ciudadanos? ¿Desde cuándo parten los ensayos? ¿Cómo se puede postular para formar parte de ellos?

Gopal Ibarra. El proceso de los coros ciudadanos parte con una audición abierta a toda la ciudadanía, cualquiera puede postular, niños desde los 8 años en adelante y adultos hasta los 80 años. Las personas interesadas se tienen que acercar a GAM, hay uno o dos llamados al año, de hecho queremos señalar que este año va a ser en junio o julio, para el proceso de postulación al nuevo montaje sobre Jorge González. Generalmente, se presentan como 600 personas y tenemos que dejar entre ochenta o cien. La finalidad es que sea un coro lo más heterogéneo posible. Desde ese lugar, nos interesa que exista diversidad en las profesiones, ya que también postulan actores, bailarines y cantantes, de los cuáles dejamos un grupo, pero principalmente queremos que sea bien ciudadano, donde exista espacio para la dueña de casa, el abogado y de otras profesiones. Trabajamos al menos un año, con ensayos una o dos veces a la semana, que en el proceso final aumenta a tres veces. Lo único que pedimos a las personas que quieren participar es rigurosidad en los ensayos.


¿Cuál fue el desafío de realizar un musical completamente cantado?

Visnu Ibarra. El desafío fue tremendo, más que nada por lo actoral, en este caso los actores enfrentaban el proceso creativo, donde todo está cantado de principio a fin. Lo musical es fundamental para poder entender la línea dramática que tiene el espectáculo. Hay personajes claros en cada una de las líneas narrativas, un par de historias, lo complejo es mezclar eso con el coro ciudadano. El proceso fue arduo. En lo actoral fuimos investigando, experimentando, en algún momento pensamos que no llegábamos, pero en el teatro todo se va dando. Es un musical que tiene una gran diferencia con la comedia musical, donde hay escenas habladas, después aparece la coreografía y el canto. En “La carta” todo es cantado, de principio a fin, eso fue un desafío grande.


¿Cómo surgió la idea de invitar a un músico colaborador?

Gopal Ibarra. El trabajo que hacemos con los coros ciudadanos llama la atención acá en el GAM y para nosotros es muy importante este centro cultural. Es un espacio céntrico, donde vienen muchas personas de distintos lugares y de diverso estrato social. Desde un principio, GAM estaba interesado en realizar este cruce entre ciudadanos y artistas ya consagrados dentro del medio nacional. Fue una propuesta de GAM y nosotros lo tomamos como un desafío tremendo.


Visnu Ibarra. Desde que partimos el 2015, cuando viajamos a Europa y nos reunimos con Ángel Parra, nació esta idea de hacer un espectáculo de Violeta, de la Violeta ciudadana. La obra “La carta” era justamente para celebrar su centenario en el 2017 y la estrenamos ahora. Me acuerdo que estaba esa necesidad, había muchas ideas, como por ejemplo que el 4 de octubre se cantará en cada región de Chile, con un artista diferente una canción de Violeta. Nosotros también tuvimos esa idea, queríamos generar esa instancia con diferentes artistas, es muy importante la retro alimentación, entre los artistas y el coro, que existiera un diálogo en el escenario. Y justo pasó que GAM nos planteó la idea, que nosotros ya habíamos pensado, y ese fue el punto de partida para que GAM contactará a los artistas.



¿Es la primera vez que trabajan con un coro de niños?

Gopal Ibarra. Desde que nació la idea de los coros ciudadanos estaba contemplado trabajar con niños. Varios de los niños que están acá en el coro de la obra "La Carta”, vienen haciendo escuela con nosotros. En el caso de los niños, ellos no postulan, cada persona que entra al coro tiene derecho de traer a chicos que conozca o que sean familiares. En esta oportunidad, hay una línea narrativa, que sin duda es distinta a la finalización del taller que termina con una muestra final, que tiene el carácter de un espectáculo escénico y musical, pero no tiene una estética tan profunda.


"La Carta", es un montaje que llega en un momento bien particular de Chile, ¿Qué sienten ustedes como autores que es lo que más resuena en el público?

Gopal Ibarra. No solo Chile, el mundo entero ha cambiado. Lo terrible es que ha cambiado para mal, cada día estamos peor como seres humanos. Si Violeta Parra hubiese escrito esta canción, ahora, en esta época, seguramente lo haría de un lugar mucho más depresivo, mostraría la violencia y la desgracia. Es importante entender, que lo que está pasando hoy en Siria, queda relatado en la obra, que esto pasa en todas partes del mundo. Violeta escribió la canción “Que dirá el Santo Padre” en el contexto de la Guerra Civil Española y ahora vemos más guerras en el mundo. “Arauco tiene una pena” fue una canción que Violeta escribió hace tantos años, y sigue pasando, personas asesinadas en el sur de nuestro país. Creo que es importante entender que la obra “La Carta” habla de todas esas violencias humanas que pasan en el mundo y en el de Chile de hoy.


Visnu Ibarra. La historia es cíclica. El ejército chileno, tanto las fuerzas armadas y los uniformados, han asesinado durante toda la historia de Chile. No solo en dictadura. El ejército ha matado a más chilenos compatriotas que enemigos. La misma matanza de la población José María Caro, hechos en los que se basa la canción “La carta”.


La canción “Que pena siente el alma” es un desgarro por las injusticias sociales que se vuelven a repetir. En estos momentos en Siria está muriendo gente, siendo asesinada. Un imperio como es Estados Unidos, mata a tantas personas tirando una bomba solo para demostrar poder. Las masacres ocurren todos los días. Por eso para nosotros era de suma importancia hacer una obra que retrate la historia de la humanidad, es la historia sangrienta de Chile y el mundo puesta en el escenario.



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