#Teatro: “Últimos remordimientos antes del olvido”: el pasado siempre se hace presente

Por Carolina Vergara @carojournalist


Al entrar al Centro Mori, en el barrio Bellavista, vemos al personaje de Pierre (Mario Horton) sentado en un sillón, con un piso cubierto de hojas de otoño, hay una cierta atmosfera fantasmagórica, una neblina y olor a humedad, que de inmediato transportan al espectador a la casa de campo donde se van a encontrar todos los personajes.


El proyecto ganador de Fondart 2017 contempló un vasto trabajo de investigación de la obra del actor, director y dramaturgo francés, Jean-Luc Lagarce, diagnosticado seropositivo, que falleció en 1995 con tan sólo 38 años. De esta forma se logra construir el imaginario del autor y las temáticas que le son propias, como los reencuentros, la soledad, la distancia y las enfermedades terminales.


¿De qué trata la obra?

Tras años de separación, Pierre (Mario Horton) recibe la visita de Paul (Eyal Meyer) y Hélène (María José Rodríguez) también propietarios de la casa de campo en la que él habita y que compartieron juntos en el pasado. Lo que parecía ser un simple encuentro para acordar la venta de la propiedad, se convierte en un enfrentamiento en donde nada resulta según lo previsto, los remordimientos emergen y los sentimientos se entrecruzan. Después de ese domingo sus vidas seguirán los causes elegidos y el olvido los separará para siempre.


Quiero ser franca, esta obra requiere un gran trabajo del espectador. La propuesta de puesta en escena, es de un teatro donde la palabra es la protagonista. Los actores realizan un ejercicio actoral, muy alejado del realismo, es un teatro de estilo más europeo, donde los actores son el vehículo de la palabra y ellos se mantienen más bien alejados en lo emocional y estáticos en lo corporal.


Es un texto difícil, que siempre despierta interrogantes en el público, preguntas que no tienen respuesta, ese el gran valor de la dramaturgia de Lagarce, no devela la causa de los conflictos y tampoco se preocupa del desenlace como en las obras realistas.


Jean-Luc Lagarce busca descubrir los misterios ordinarios de la vida, en una lucha constante con y en contra del lenguaje. Aquí el remordimiento es el antídoto contra el olvido. De esta manera, para olvidar los personajes deben hablar del amor y el dinero, y lo que al dramaturgo le gusta llamar “trampas”.


Como espectadora lo que más me gustó de la obra es que me dio la posibilidad de crear mi propia historia, inventar la razón de la ruptura de esa relación de a tres y también me hizo reflexionar uno de los problemas fundamentales que tenemos como sociedad: que no somos capaces de vivir en el presente. Las inquietudes, los recuerdos y la memoria, siempre tienen un espacio importante en el pasado y su proyección hacia el futuro.

La dirección de Alejandro Castillo, mantiene esa cualidad de mantener la palabra como el verbo principal de la acción y el elenco, de destacados actores nacionales, construyen estos personajes un poco fantasmagóricos y ausentes.


Una experiencia teatral que destaca la dramaturgia de a uno de los autores franceses contemporáneos más relevantes de los últimos tiempos.



Últimos remordimientos antes del olvido

Centro Mori Bellavista

11 de mayo al 9 de junio

Jueves a sábado a las 21:00 horas.

Dirección: Alejandro Castillo

Dramaturgia: Jean-Luc Lagarce

Elenco: Mario Horton, María José Rodríguez, Eyal Meyer, Ingrid Isensee, César Sepúlveda, Camila Roeschmann.

Asistente de dirección: Andrea Franco

Diseño de escenografía: Eduardo Cerón

Diseño de vestuario: Pilar Nuñez

Producción Musical: Marcelo Aedo

Producción audiovisual: FatMedia, industria creativa.

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